México vs Inglaterra: independencia, guerra, futbol... ¿Y, si sí?
Ayer 4 de julio se conmemoró el 250 aniversario de la Independencia de los Estados Unidos de Norte América. Hoy, en la cancha del estadio Azteca, me vale, se juega el partido México contra Inglaterra. Esa conjunción de acontecimientos me recordó que Nueva España, hoy México, colaboró en la liberación de las trece colonias de su metrópoli, el Reino de la Gran Bretaña. ¿Lo sabías?
Te lo cuento. España ya era un imperio en decadencia y compartía familia real con Francia: los Borbón. Ambos reinos habían firmado un tratado en Versalles, en 1762 para establecer una alianza defensiva y ofensiva contra su archienemigo, Inglaterra. Cuando las colonias británicas en Norteamérica: Nueva York, Nueva Hampshire , Pensilvania, Massachussets, Georgia, etcétera, impregnados de los espíritus ilustrado, republicano y liberal, decidieron buscar su independencia (que se logró en 1776), Francia y España vieron la oportunidad de debilitar a su enemigo en el “nuevo” continente quitándole sus territorios más importantes. ¿Cómo? Francia envió militares, para reforzar a los insurrectos, entre ellos el marqués de Lafayette, junto con dinero y armas.
Bernardo de Gálvez
Mariano Salvador Maella – https://blogs.loc.gov/law/2018/07/bernardo-de-galvez/
España ordenó a Bernardo de Gálvez, gobernador de la Louisiana (que había sido colonia francesa y a partir de 1763 pertenecía a España), que luchara contra los ingleses e impidiera que atacaran a los colonos por el Mississippi. Además, se enviaron grandes cantidades de armas, uniformes y bastimentos a los rebeldes desde los puertos administrados o financiados por Nueva España, principalmente La Habana. ¿Con qué dinero se pagó todo eso? En buena parte con la plata de las minas novohispanas. Nada más el virrey Martín de Mayorga envió más de dos millones de pesos, de aquel entonces, para el financiamiento a los colonos. ¡Estuvo cara la coperacha, no?
250 años después, México se enfrenta a Inglaterra en un partido de futbol. En el siglo XVIII, que trece colonias se rebelaran parecía tener las estadísticas en contra. Eso sí, no lo hicieron solos. Supieron usar la geopolítica y los conflictos europeos a su favor. Ahora, la selección de México tiene los momios en contra frente a los inventores del deporte de las patadas. Sin embargo, además de sus talentos y enjundia, cuenta con elementos externos a su favor: la altura de la Ciudad de México, el público y jugar como local. Entonces… ¡Y, si sí?