La fiesta del Niño Pa, corazón de Xochimilco
La fiesta del Niño Pa,
corazón de Xochimilco
Aunque Xochimilco ha sido reconocido como un Barrio Mágico de la Ciudad de México en 2023, y está inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1987, la identidad de los lugareños es de un pueblo vivo y fuertemente arraigado a sus tradiciones. El 2 de febrero es una fecha fundamental en el calendario litúrgico de los barrios que forman esta demarcación.
Así como en muchos sitios de raigambre católica, en Xochimilco se celebra el día de la Candelaria en que se recuerda el momento cuando la Virgen María, madre de Jesús, pasó la cuarentena en que las mujeres judías eran consideradas impuras por haber dado a luz. Superado el término, estaban en condiciones de presentar a su hijo en el templo junto con la ofrenda de la purificación. Por eso, esta conmemoración se conoce también como de la Purificación de María.
En el pueblo lacustre, esta fiesta toma dimensiones extraordinarias porque tiene entre sus patronos sagrados varios Niños Dios; conozco al menos tres: el Niño de Belén, el Niño Dormidito y, el más famosos de todos, el Niño Pa. He tenido la oportunidad de estar en las procesiones o cambios de mayordomía de los tres. Los que disfruté de forma más cercana fueron la del Niño de Belén y la del Niño Pa.
La mayordomía es una asociación piadosa que se encarga del mantenimiento, resguardo y celebraciones religiosas de la imagen en cuestión; en este caso del Niño Pa. El mayordomo no tiene el cargo de forma individual; es un compromiso familiar que se adquiere después de haberse registrado en una lista de espera que puede ser de 30 o 40 años. Hay ocasiones en las que el candidato a mayordomo murió y son sus descendientes quienes toman el cargo en su lugar.
El ritual inicia con una misa, sigue la procesión que llevará al Niño por los barrios hasta llegar a su nuevo domicilio: la casa del mayordomo entrante. A diferencia de Niño de Belén, que tiene su templo sede, el Niño Pa es itinerante. En este 2026, la procesión tuvo dos tandas. En una, tres personajes llevaban grandes mascarones con símbolos prehispánicos, y atrás venían los chinelos con sus trajes tradicionales; muchos de ellos eran niños. Obligadamente, había una banda. Nada de grabaciones, pura música en vivo.
Primer contingente de la procesión del Niño Pa
Después vino el segundo contingente. En él, la mayoría de los chinelos eran adultos también acompañados por su banda. Había una serie de personas portando estandartes. Me explico mi amigo Santiago Guerrero, de Guerrero Tours, que eran quienes hospedarían al Niño Pa a lo largo del año ya que la imagen va a visitar a quienes lo solicitan y demuestran tener la calidad moral y la devoción para recibir ese honor. El Niño sagrado viene en ese contingente, siempre bajo sombrillas para que no le de directamente el sol. Fue curioso que una de las asistentes a la procesión comentó que el niñito venía chapeado, seguramente tenía calor.
Al llegar a la casa del nuevo mayordomo, la fiesta terminó con una gran comilona donde hay alimentos gratuitos para todos los presentes: mayordomos, anfitriones, chinelos y el público en general. Como de costumbre, no hay celebración sin comida y música de por medio.
Fue un placer disfrutar esta arraigada tradición de Xochimilco. Es de admirar el respeto y la devoción que el pueblo tiene por el Niño Pa. Prepárate para difrutarle el año que viene, junto con los tamales de la fiesta de la Candelaria. Te gustaría conoces esa y otras celebraciones tradicionales con Vozando Turismo? Ponlo en los comentarios y si te gustó nuestra publicación comparte y califica para que este proyecto de turismo y divulgación cultural crezca.